MUJER ES LIBRE DE ESQUZOFRENIA PARANOÍCA PDF Imprimir E-Mail
domingo, 04 de mayo de 2008
mini_porfin.pngUna mujer cristiana muy joven, llegó al ministerio deSanidad Interior, de alguna manera, donde Dios la empezó a tocar. Es una persona que se encontraba loca en una clínica de reposo, de donde la sacaron para ir a un servicio de sanidades y milagros. Durante cuatro años estuvo caminando de día y de noche por las calles, sin rumbo, perdida, bajo el látigo, el yugo, la opresión por una esquizofrenia paranoica. Sus parientes empezaron a llamarme de una manera desesperante para que le atendiera y yo no tenía, el tiempo para hacerlo, por los tantos compromisos que había adquirido. Un día estaba orando y el Espíritu Santo me dijo: “Evi, quiero que vayas por ella, quiero que vayas a la clínica, ores por ella y la saques, porque ya ha sufrido mucho. Me fui por orden del Señor, porque Le creo a Él y, le llegué de sorpresa a la clínica a esta chica. Me la prestaron, la llevé a un parquecito del lugar. Allí hablé con ella unos veinte minutos, tiempo que le ministré sanidades y en ese corto tiempo el Espíritu Santo la sanó, la libertó y nunca más volvió la locura a su vida. Desde entonces es una mujer normal, sirviéndole al Señor.  A ti que me lees: ¡Necesitas al Espíritu de Dios en tu vida!En una entrevista le preguntábamos ante la audienciaradial ¿Cómo te sientes ahora? Me siento contenta, feliz, porque Eel Espíritu Santo en tí y tu ministraste mi vida y yo fui libre. Estuve en varias clínicas donde el ambiente es muy pesado: pero mi familia me tiene miedo y no me dejan fuera de la clínica.

¿Ya eras cristiana cuando inició esto en tu vida? ¡Sí! Era cristiana. ¿Cómo empezó eso que te mantuvo en tan grande opresión? Salí de la iglesia y una compañera, hermana en Cristo, me invitó a orar a la casa de un niño que estaba enfermo, por algo maligno. Cuando empezamos a orar por él sentí que algo salió del niño y se me metió a mí y desde ese momento me descontrolé, todos los vidrios de esa casa fueron rotos, en la calle los carros y las personas eran levantados por mí con una fuerza impresionante, ¡Fue terrible! ¿A dónde fuiste a pedir ayuda? Como cristiana, pedí ayuda en algunas congregaciones. Cuando llegaba a ciertas iglesias llamaban a la policía y ellos me amarraban o me colocaban esposas y me llevaban a una Estación. En otra iglesia me tuvieron encerrada, desnuda dos días arrojándome agua fría y sin comer nada. ¿Tú qué hacías? Gritaba para que me sacaran de allí, porque sentía mucho frió. ¿Qué ha pasado después de tu sanidad? Todo ha sido hermoso y diferente. Nunca más volví a sentir eso, ni a ir a una clínica de reposo. Ella empezó a llorar y envió un mensaje a los que andan por las calles: ¡Dios es real, existe, es la respuesta, los ama, eres importante para Dios, búscalo! ¡Cristo, recibe la gloria, toda la gloria y la alabanza!

Evi Perea
Escritora-Autora
Conferencista
Pastora

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