GRADOS DE PARTICIPACIÓN EN LA ESCLAVITUD SEXUAL PDF Imprimir E-Mail
lunes, 10 de marzo de 2008
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La La esclavitud sexual es un proceso descendente, que incluye una amplia categoría. Hay individuos que se encuentran atrapados en actividad sexual compulsiva; es decir que ¡Aunque no quieren lo hacen! Individuo puede ser un esclavo en un nivel; sin descender necesariamente al siguiente. Cada fase sucesiva se caracteriza por conductas que evitan las relaciones sexuales normales; me refiero a lo que se alinea con la Palabra de Dios. 

La esclavitud sexual es un proceso inclinado hacia abajo. No quiero decir que si hoy, viste algo, ¡Quedaste esclavo! ¡No! Esto inicia con algo muy pequeño y sutil. ¿Por qué? Porque el mundo espiritual y la tentación es demasiado sutil, mentiroso, engañoso y seductor. Es aparentemente tan insignificante, que la persona ¡No lo nota! Y cuando se entera, está sobre un terreno minado, peligroso que ha explotado en su cara.

¿Sabías que muchos hijos de Dios, a quienes el Señor ha escogido por Su gracia; para realizar un trabajo para Él, están caminando en terrenos minados? Consienten el pecado, lo acarician y quienes están junto a ellos, lo saben, se los patrocinan, se los tapan... ellos también están en el mismo terreno peligroso; porque con esa actitud, se han abierto al mundo de las tinieblas.

 

 Son personas que al estar junto a alguien contaminado se dan cuenta, que todo les sale mal, no progresan, se estancan espiritualmente y de muchas maneras.

 

Fíjate que no todas las personas quedan esclavas sexualmente. Muchas personas por ejemplo, ven animales teniendo relaciones sexuales y no pasa nada en sus vidas. Pero si alguien que tiene una inclinación o está abierto a eso, porque está infectado lo ve, se le vuelve el desastre más grande del mundo.

 

La pornografía

 

Es otro de los pasos en el proceso descendente en que la persona va cayendo. Por ejemplo si estaba en fantasías sexuales, masturbación... pero eso, no le satisfizo, necesita algo más fuerte. Es como el drogadicto, necesita una dosis más, más, más grande. Entonces, ya no es solamente la marihuana sino que tiene que aplicarse además de la marihuana la cocaína y como esa dosis tampoco le satisface o lo deja pleno, entonces recurre a los medicamentos en tabletas y así repetidamente quedando cada día más atado en las drogas; es igual con la esclavitud sexual, la pornografía es otro eslabón en ese proceso.

 

Todo aquello que despierta el deseo sexual en una persona lo podemos denominar como pornográfico y nuestra sociedad está inundada con pornografía.

 

¿Cuál pornografía? Las revistas que ofrecen entretenimiento para hombres: revistas playboy, penthouse que abundan en todas partes. Las películas explícitamente calificadas como “X”, han emigrado de las librerías y ahora las encuentran los chicos y adultos en los centros comerciales, en las calles. Estos tienen acceso a la TV, ¿Por qué? se distribuye sexo por la televisión, donde se ven de la manera más cruda, las relaciones sexuales entre lesbianas y homosexuales y de todo orden. Y es el caso que ya te conté de la chica de catorce años que se ató sexualmente, por una película que vio en la TV. estando en su casa.

 

También abarcan en esta línea los espectáculos de sexo en vivo que se dan en muchos lugares públicos. Las líneas calientes del sexo que anuncian por los medios, son otros recursos de esclavitud a manos de muchas personas, que caminan en un terreno minado por el enemigo y no podemos dejar por fuera en este mundo moderno en que la tecnología va avanzado a grandes velocidades; el sexo de toda clase y orden por Internet, por computadora. Si la persona está sola dice: ¡No hay nadie quien me esté viendo, nadie! Entonces prende su computadora y se mete en Internet hay quienes están esclavizados y todo el día están trabajando en la computadora, pero sabes tú, realmente, ¿Qué está haciendo esa persona: –hombre, joven, niño, mujer– si está en esclavitud sexual?

 

Si tú como cristiano que eres un hijo de Dios en Cristo, te metes en la pornografía con ligereza, al hacer eso, es como aquel soldado que marcha con los ojos vendados, cerrados a través de un campo minado ¡No sabe para dónde va! Un día esa experimentación irresponsable explotará en tu cara, haciéndole esclavo. ¡No le camines a eso! Tú eres un soldado, un guerrero de Cristo, y el Señor en la Palabra te ha dado una guía clara que es la presencia del Espíritu Santo que te dice qué hacer y qué no hacer; en qué dirección continuar de Su mano y con la mirada en Cristo. ¡El Ungido!

 

¿Has estado en esto? ¿Has caído y no puedes levantarte? Te duele, ¿Verdad? El Señor te ama y ha venido a extender Su mano sobre ti con fuerza, para ponerte arriba nuevamente, encima, como cabeza, para que seas luz y sal; el Señor ha puesto Su mano sobre ti, para hacerte salir lleno de Su poder, y colocarte junto a una fuente de agua para que te extiendas sobre ese muro, te remontes por encima de esas circunstancias y produzcas  fruto como una, Rama fructífera que eres, tú no eres una  rama seca por esos problemas que tienes, ¡No! Tú eres una Rama que da frutos, y que: ¡Sí! Puedes levantarte con el poder de Dios de ahí donde has caído, con la fuerza del poder de Dios...

 

Deuteronomio 28:13; Génesis 49:22-23.

 

¡Gloria a Ti Señor! ¡Te amo!

 

Atención!

Este artículo ha sido tomado del libro de Evi Perea, titulado Huye! del Pecado Sexual,

con permiso de la Escritora-autora

 

 

Evi Perea

Escritora

 

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Modificado el ( domingo, 12 de octubre de 2008 )