|
Querida pastora: yo soy Maria Ynmaculada, que estoy en Atlanta visitando a mi hija y soy de San Cristobal, Tachira, Venezuela. Le escribi en estos dias contandole que estoy leyendo su libro "Por fin libre".
En octubre de 2004 tambien vine a visitar a mi hija, la cual en ese entonces vivia en la ciudad de Pullman, donde estudiaba. Yo me fui en Noviembre y me quede unos dias en Caracas cuidando a mi mama que estaba enferma, cuando me llamaron para avisarme que mi esposo, padre de mis hijos y con el cual yo vivia, habia muerto de un infarto al corazon. Despues de arreglar muchos problemas legales y de dinero, el ano 2006 vine a Atlanta, donde vino a vivir mi hija. Estando aqui empece a sentir mucho miedo y panico por todo, no podia comer, ni dormir, ni banarme, no podia hacer nada, mi hija ni entendia ni yo tampoco.
Me pase orando como dos semanas haciendo guerra espiritual, pero yo no entendia nada y le preguntaba a Dios que era eso. El viaje de regreso fue insoportable porque me dio ataque de terror en el avion. Cuando llegue a Caracas llame a algunas amigas para que me ministraran por telefono, mientras yo llegaba.
Apenas llegue a San Cristobal, fui a la igesia donde me congrego a pedir ayuda. Me ministraron y no me hizo efecto en nada. Mis amigas me llevaron donde otra pastora amiga y me hizo liberacion como seis veces, hasta que al fin me fue pasando poco a poco.
Ahora volvi a Atlanta a ver a mi hija porque esta embarazada. Apenas llegue, tuve a taques de terror, pero ya yo habia empezado a leer su libro, oi los cds. de los velos, los fuegos y las rebeliones, ademas de orar mucho, porque se me presentaron inconvenientes increibles antes de venirme.
Como a las tres semanas de estar aqui me enferme muy fuerte de las amigdalas y tenia un fuerte dolor en el costado derecho. Me fui al medico y me dijo que estaba gravemente enferma. Me mando varias medicinas que me debilitaron mucho. Yo no tenia fuerzas para orar y me senti morir. Le pedi a Dios que peleara por mi mientras yo tomaba fuerzas y pudiera tomar parte activa en mi sanidad, como ud. plantea en su libro. Poco a poco, con la ayuda de Dios, leyendo la biblia, los versiculos relacionados y los que ud. usa, fui saliendo de la gravedad y tomando mi posicion como hija de Dios en Cristo y templo del Espiritu Santo de Dios. Los ataques fueron los mas fuertes, porque el maligno me pasaba peliculas con figuras terribles cuando yo estaba mas debil. Ahi yo acudi a Dios pidiendo angeles poderosos,como ud. lo hizo. Por fin pude entender que paso y estaba pasando conmigo, y como Dios me estab probando. Primero fue atacada mi mente y luego mi cuerpo. Finalmente sali fortalecida.
Quiero darle infinitas gracias por escribir ese libro, que me ayudo tanto, y me sigue ayudando. Tengo muchas anotaciones de el, en las que me identifico plenamente con ud.
Cuando tenga alguna oportunidad quiero visitar su iglesia y compartir algun tiempo con ud. Perdone que tengo errores, pero es que la computadora no tiene tilde.
Creo que Dios tiene un proposito con todo lo que me ha pasado.
Que Dios bendiga su vida, Ud. es bendicion para miles.
Su amiga, aunque no me vea, la quiero mucho,
Maria Ynmaculada Perez Marti
|