UN CAMINO PARA SALIR DE LAS DEUDAS PDF Imprimir E-Mail
lunes, 19 de mayo de 2008
mini_cosecha.png Saliendo de las deudas Orar y clamar por sabiduría de Dios. “Señor, hoy soy salvo y he heredado la vida eterna por causa de Tu Hijo Jesús; Dios, escúchame desde Tu morada en los cielos. Tengo deudas y compromisos económicos impagables para mi, yo no los puedo cancelar, no tengo cómo hacerlo, por eso vengo a Ti con todo respeto para rogarte, sálveme de estas deudas y dame la medida para continuar viviendo la paz de una vida libre de deudas; hazlo para que Tu nombre  sea honrado y glorificado y perdóname, dame otra oportunidad, ¡Gracias Señor en el nombre de Jesús”. Hay muchos caminos pero te sugiero: No contraigas ni una sola deuda o compromiso económico más, mientras estás en el proceso de liberación financiera. Debes saber dónde te encuentras financieramente, es decir, qué debes en su totalidad incluyendo desde las deudas mas pequeñitas hasta las mas grandes e impagables para ti. Qué gastos tienes mensualmente incluyendo lo que para ti es insignificante, porque lo pagas o ¿No?. Busca la raíz de tus problemas para que sepas si son espirituales. No te separes de Dios ni pelees con Él. Ríndete al Señor y permanece atento a Su dirección.No hagas nada que sea peor, nunca trates de endeudarte para complacer a alguien o demostrar algo que no es. Calla, no hables derrota, confiesa libertad aunque no la veas. Recuerda que el dinero es de Dios, como nuestro proveedor y sustentador y dueño del oro y de la plata. No te compares con nadie, tu proceso es distinto al de otros. Hazte una lista de las promesas de Dios para tu vida y decláralas siempre hasta cuando los cielos se abran y recibas bendición. Lucha para salir así como te metiste; pide dones, habilidades y destrezas espirituales, pero no lo hagas solo porque te hundirás, ve de la Mano de Aquel quien todo lo puede. Trázate metas a corto, mediano y largo plazo y se decidido. Quizá vivas aterrado por las deudas, pídele perdón por haber juzgado a alguien a quien viste envuelto en deudas alguna vez, pídele perdón a Dios por esas actitudes que te han oprimido y contristado al Espíritu santo, para que te de la paz que te ha prometido; Porque esos compromisos te roban el espacio para adorarle y alabarle debido a que casi siempre estás pidiéndole ¡Ayúdame! ¡dame!...¡Señor gracias por Tu fidelidad! 

mini_prosperando.png ¿Tienes Deudas?  Si eso es así, empieza a pedirle a Cristo que te saque de las deudas, que te revele las estrategias espirituales y divinas, para hacerlo; de una manera diferente y sin pelear con Él, (Juan 14:13-14). Dile al Señor que tu mismo no te puedes salvar, salir, liberar de las deudas que tienes. Si, Señor me equivoque, hice malas decisiones, perdóname. Así como no me podía salvar a mi mismo y Tu, Padre, Dios omnipotente, enviaste a Tu Hijo a morir en la Cruz por mi, te digo hoy, sálvame de estas deudas, yo no las puedo pagar son mas grandes que yo, pero Tu estas por encima de todas las cosas, dime qué hacer y que camino seguir para hacer Tu voluntad y salir de este estancamiento; Señor todas las cosas son posibles para Ti. Gracias porque hecho está, ¡no tengo deudas, están pagadas! Tu ya lo hiciste, gracias, te amo Jesús! Otras cosas que debes hacer son: Escribe las cosechas que deseas recibir y dale gracias por adelantado a Cristo Jesús. ¿Por qué? Porque cuando das una ofrenda dices ¡Señor Jesucristo, Espíritu de Dios, Gracias por sacarme de todas y cada una de esas ataduras! ¡Hecho está! Si deseas nómbralas con los valores correspondientes. Dilo una y otra vez ¡Señor Jesucristo, Espíritu de Dios, Gracias por sacarme de todas y cada una de esas deudas! ¡Hecho está!, ¡Señor Jesucristo, Espíritu de Dios, Gracias por sacarme de todas y cada una de esas deudas! ¡Hecho está!, ¡Señor Jesucristo, Espíritu de Dios, Gracias por sacarme de todas y cada una de esas deudas! ¡Hecho está! Hasta cuando sientas y creas que ha sido hecho ¡Aleluya! ¡Sonríe, Cristo te ama! Cuando actúas así tu espíritu empieza a beber del Espíritu de Cristo lo que deseas alcanzar y realmente lo recibes porque día a día se ensancha en ti esa cosecha que no ves porque es espiritual, pero que traerás al mundo natural. También puedes pedirle al Señor esta cosecha: ¡Señor Jesús, Gracias por enviar ángeles (Hebreos 1:14, Apocalipsis 8:2, Salmos 103:20-22; Salmos 91:11-12) para que toquen, hablen y convenzan personas por toda la tierra para que vengan y me traigan las bendiciones que Tu has desatado sobre mi vida como cosechas, que Tu me has dado y espero por mis siembras, votos, ofrendas, pactos! ¡Abre los cielos! Gracias Señor por Tu ángeles.No olvides, el Señor necesita segundos para bendecirte y revertir el estancamiento y quitar los cercos que detienen las bendiciones y hacer de ti alguien bendecido para bendecir (Hebreos 6:14, Génesis 22:17-18) En un segundo tu vida puede cambiar. Ninguna persona puede honrarte más que Dios, porque Él es bendición, vida, riquezas, abundancia. Pero, ¿Para qué desea el Señor bendecirte realmente?  Para dar a conocer y extender el Evangelio, para que vivas como un digno hijo del Rey de Reyes y Señor de Señores. Cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.“Es, pues, la fe la garantía de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 6:14, Hebreos 11:1.      ¡El bien y la misericordia me persiguen todos los días de mi vida!  

Evi Perea

Pastora

Modificado el ( lunes, 19 de mayo de 2008 )