EL SEÑOR RESPONDE MIS SÚPLICAS PDF Imprimir E-Mail
domingo, 04 de mayo de 2008

10.gif Me encontraba en oración e intercesión, por mi ministerio e intercediendo por otros. Estaba empezando a realizar lo que el Señor me mando a hacer y no sabía casi nada.

 

Me esforzaba en gran manera como lo hago hoy para prepara un tema que tocara el corazón de las personas, lo transformara, los sanara, que el Señor hablara a través de mí. Señor, solo me has enseñado a ministrar sanidad interior y algunos temas, ¿Qué voy a hacer cuando me inviten a hablar sobre otros temas también de sanidades si no se nada más? ¡Ayúdame! Éste es Tu ministerio.  Y vino palabra del Espíritu Santo y me dijo “¡Yo lo haré, no temas! Vendrá de tierras lejanas un ministro Mío; un siervo de Dios que viene a entregarte enseñanzas de Sanidad Interior, recíbelas y úsalas para ti y para Mi pueblo, lo encontrarás para este fin.

No tendrás que ir a ninguna parte, Yo mismo lo haré. Lo traeré”.

 

 A la semana siguiente, sin saber cómo, me llamó un pastor del Señor a quien no conocía, ni había oído hablar de él. Se presentó muy amable y cordial para decirme que había oído de mí, que me invitaba él, su esposa, su congregación a una reunión porque venía un pastor de Méjico y quería que yo conociera a ese pastor, por cuanto yo tenía un ministerio parecido al del pastor que llegaba.

 

Le dije, pastor ¡No, no, no es posible porque tengo compromisos adquiridos con anticipación; no conozco su iglesia y no tengo tiempo para ir en estos días, es que estoy muy ocupada. Le agradezco su atención pero mejor dejémoslo para otro día y entonces lo hacemos ¿Le parece pastor? Pero, él me insistía y me decía, yo te invito a mi casa, yo te invito a mi iglesia, quiero ofrecerte mi familia, mi casa…a todo lo que él me dijo le dije ¡No! Y además pensaba. ¡No entiendo nada! Y terminé diciéndole: ¡Definitivamente pastor no puedo, porque tengo un compromiso ese día y no puedo faltar porque ya di mi palabra y tengo una campaña!

 

     En ese instante vino palabra del Espíritu Santo de Dios a mí y me dijo: “Evi ve, porque allí estará aquel siervo de quien te hablé hace una semana, diciendo que vendría de tierras lejanas, ¿Lo recuerdas Evi?”  En seguida le dije al pastor con quien hablaba: ¡Pastor claro, iré, sí aplazaré todo, sacaré el tiempo y los acompañaré.

   Llegó la fecha del seminario, cuando  llegué a la iglesia ese día era una invitada especial. Me recibieron con excelencia, sembraron los valores del seminario en mí. Me tenían un puesto especial, me estaban esperando en la puerta. Yo no sabía quien venía, no conocía a nadie. Quien me invitó me conocía tampoco me conocía, y el que venía de México tampoco, pero el Señor si y eso era suficiente para estar allí.

 

Cuando entré a la iglesia y empecé a caminar hacia delante, vi en el púlpito, al pastor que llegó de tierras lejanas y... vino palabra del Espíritu Santo a mí  y me dijo “Él es el mi siervo de quien te hablé en días pasados en oración”. Él tiene un mensaje para ti y efectivamente él traía un mensaje, una enseñanza para mí que ha edificado mí vida, a través de la cual el Señor me ha bendecido para bendecir a otras personas.

 

16.gifEste pastor quien no me conocía me atendió como si fuera su hija. Me ofreció todo y yo no entendía nada. ¿Qué quieres? y le dije nada, porque no entiendo nada. Me dijo qué quieres hacer en Colombia? Quieres abrir una congregación? Si es así te damos todo lo que desees y si no tienes los recursos también te los damos. Te ofrecemos cobertura nacional e internacional pues nuestro ministerio tiene reconocimiento de 30 años en el mundo... le dije, no entiendo, mi corazón latía rápidamente ... Apartó una hora para hablar conmigo y escuchar mis planteamientos y yo no tenía nada que decir; oraron por mí, entre los dos y ministraron mi vida.

 

Desde ese entonces cuando recibí éstas enseñanzas, fui bautizada en el Espíritu y la unción creció... mi ministerio dio un giro sobrenatural...

 

 ¡Te amo Señor! ¿Cómo no voy a amarte? Si tengo solo motivos para hacerlo? Cómo no servirte Señor, si eres la razón de mi existir? Cuando el Señor nos llama nos dota de lo que Él quiere que le demos a Su pueblo. No tienes que ir lejos, si tú eres fiel, Él estará contigo todo el tiempo. ¡Aleluya! Yo pido al Altísimo por ésta y todas las congregaciones, porque Su presencia siempre esté sobre la vida de éstas familias pastorales a quienes el Señor usó para ayudarme ¡Gracias Espíritu de Dios!.

Evi Perea
Escritora-Autora
Conferencista Internacional
Pastora

¡Visítame!
www.librosevi.com
www.porfinlibre.net